miércoles, 8 de octubre de 2008

El lider en servicio: especie en extinción

“El problema no está en la naturaleza del corazón, sino en la inmadurez de la conciencia que lo contiene” - FREDY KOFMAN

Es desilusionante que la gran mayoría de empresas en el mundo estén destinadas al fracaso en virtud de que no tienen entre sus filas líderes (verdaderos) en materia de servicios.

Ante la idea que planteamos anteriormente, lo más seguro es que usted en este momento nos contradiga o tiene una empresa que es exitosa (y a lo mejor lo ha sido en años), pero lo que es peor y es el caso de muchos empresarios y miembros de la organización: se siente líder y es probable que diste mucho de serlo.

Esto es algo que la mayoría de escritores, estudiosos y decanos en materia de liderazgo han olvidado: el liderazgo es servir, el servir es crecer.

Cabe hacer el comentario que la gran mayoría de libros escritos sobre liderazgo, están hechos por personas que nunca han dirigido realmente una organización de forma directa; y por supuesto que no saben que no sólo se trata de mandar y exigir resultados y por consecuencia despedir a los que creemos o consideramos que no son lo suficientemente aptos para cumplir con los objetivos de la organización.

El líder de servicios es un hombre o mujer que tiene puesta la camiseta de la organización, que tiene el corazón perfectamente coordinado con su mente y que logra ponerse en los zapatos de los accionistas, de su jefe y sus subordinados en el más amplio sentido; siendo su fin último: servirles.

En el mundo de las batallas empresariales, muchos sabemos que conquistando el corazón del otro se ha ganado parte de la batalla, pero cuando conquistas su corazón, entras en su mente y logras (además) ser parte de su vida, dejas huella para siempre.

No esta de más comentar que esto no lo es todo, se conjuga al final del día con muchos otros factores (más de los que se imagina) lo que lleva por consecuencia a las empresas, a sus líderes y a sus seguidores a la cima del éxito.

Y que además conste que el éxito no radica en tener grandes utilidades, tener el producto número uno del mercado, ni tampoco tener el mejor sueldo como líder de empresa.

En una ocasión una vendedora estrella de una empresa de plásticos para diversas industrias, me comento que estaba harta de su jefe por que todo el tiempo se llevaba hablando de estadísticas, lo que agravaba el cuadro: mujer de 20 años y líder de ventas a nivel nacional.

Tiempo después la volví a ver y le pregunte que había pasado, a lo que me respondió que la empresa estaba al borde de una crisis por que en un lapso de un semestre, habían solicitado su renuncia seis de los más consolidados comisionistas de la compañía y además por culpa del dichoso líder estadístico.

El resultado fue que le costo a la organización más de cien mil dólares para poder indemnizar a todos ellos.

Al sentarme a tomar un rico café con esta líder ejecutiva un par de años después, me comentaba las razones que orillaron a ella y a sus ahora nuevos cinco socios a salirse de la organización y fundar su propia empresa.

Algunos apuntes del perfil de su líder fueron:


* Parecía que escuchaba, pero nunca tomaba en cuenta los comentarios de los demás.
* Nunca entendió que quiénes hacían el negocio, generaban su rentabilidad y llevaban altas utilidades a los accionistas cada año, eran todos los miembros de la organización.
* Jamás escucharon frases de parte suya como “QUE PUEDO HACER POR TI” ó “FELICIDADES POR CERRAR UNA CUENTA QUE PERTENECIA A NUESTRA COMPETENCIA” entre muchas más.
* Y un grave problema: nunca se ponía en los zapatos del otro.



vía|Oswaldo Reyes Corona

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