miércoles, 22 de octubre de 2008

Técnicas y comportamientos para reducir el riesgo en la toma decisiones.

Sobreponerse al temor al fracaso y adoptar una disposición a asumir riesgos no puede limitarse a un “acto de fé y voluntad”. Esto puede apoyarse con la utilización de determinadas técnicas.

Ante esto, los especialistas proponen diferentes técnicas y comportamientos para reducir el riesgo en las decisiones. Algunas forman parte del “modelo racional” de toma de decisiones, pero vale la pena resaltarlas. Entre las técnicas sugeridas se encuentran las siguientes.
Establecer prioridades. Centrarse en las decisiones de mayor impacto, (el 20x80 de Pareto).
Recopilar y analizar la mayor cantidad de información relevante posible. (antecedentes, experiencias anteriores, criterios de expertos).
Aplicar el “benchmarking”. Analizar lo que hacen y cómo, los que han tenido éxito.
Dividir un problema grande, en pequeños problemas.
Generar la mayor cantidad posible de alternativas y separar la generación de ideas de su análisis y selección. (Estas son reglas básicas de la técnica de la “tormenta de ideas”, el “brainstorming”).
Evaluar cada alternativa desde diferentes ángulos (criterios). Entre los criterios que se proponen están: aporte a los objetivos, tiempo requerido, costo, duración de sus efectos, impacto en el entorno, nivel de riesgo o probabilidad de ocurrencia.


Sobre los comportamientos, se recomiendan los siguientes:
No decida “en caliente”. Si es posible, tómese un tiempo prudencial para analizar la situación y las posibles decisiones.
Escriba las opciones posibles. Lo que no está escrito es fácil olvidarlo; cuando lo escribimos, podemos recordarlo, mejorarlo, tenerlo presente; además, nos “compulsa” a decidir.
Valore y anote las ventajas e inconvenientes de cada una de las alternativas. Es el “campo de fuerzas” que planteó Kurt Lewin, y la técnica del P-N-I (Positivo-Negativo-Interesante) que propone De Bono para el análisis creativo de alternativas.
Mire al pasado. Contéstese ¿Cómo me fue cuando decidí algo parecido?.
Piense en los cambios que pueden producirse en el entorno en un futuro cercano. “Lo que fue exitoso en el pasado puede no serlo en el futuro”, alerta Drucker.
Piense en posibles “escenarios”. Se refiere a diferentes posibles comportamientos en variables clave que podamos proyectar para un futuro cercano, donde van a operar las decisiones que tomemos.
Prepare “planes de contingencia”. Responden a la pregunta ¿Qué hacemos si sucede … ?.
Nunca se quede sin posibles acciones ante cambios imprevistos.
Acepte las consecuencias. No piense !Ojalá hubiese elegido otro camino!.
Asuma los errores como una vía de aprendizaje.
vía|http://www.degerencia.com

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dividir y conquistar el exito en todo

Anónimo dijo...

La verdad el asare y la cabeza caliente no hace si no hacer tomar decisiones impulsivas o hacer cosa, decir cosas que no se querían hacer o decir.

Anónimo dijo...

Los consejos mencionados a mi parecer, no solo son de gran utilidad en la toma de decisiones empresarial, si no todo en la vida.

Anónimo dijo...

Todo en la vida tiene un riesgo por que no evitarlo?