¿Es Ud. narcisista?
Se lo pregunto porque, si lo fuera, probablemente no sería consciente de ello. Si ha leído este artículo relajado, sin inquietud interior, seguramente Ud. no lo es; pero si se ha sentido algo incómodo leyendo, entonces empiece a sospechar de sí mismo. Mi intención era inquietar a los posibles narcisistas, en su propio beneficio y por mi reconocida irreverencia. Si es el caso, busque feedback fiable y reflexione; y si lo prefiere, cumplimente el siguiente pequeño cuestionario y consulte luego el oráculo. Lo he confeccionado inspirándome en las creencias del narcisista, tal como las formula Iñaki Piñuel en el importante libro a que me he referido.
Ya sabe: esto es para sospechosos de narcisismo. Otórguese de 0 a 4 puntos, en la medida en que cada una de las propuestas siguientes le identifique:
1. Mis colaboradores están a mi servicio.
2. A mí no me obligan las reglas.
3. Soy imprescindible.
4. Reúno méritos extraordinarios.
5. Tengo gran visión de futuro.
6. Yo no me equivoco.
7. Todos me lo deben todo.
8. Puedo esperar grandes cosas de mí mismo.
9. Soy extraordinariamente inteligente.
10. Soy objeto de gran envidia.
Ud. ha debido obtener cero puntos o apenas unos pocos, y por lo tanto está lejos de ser considerado narcisista; pero si, respondiendo con toda la sinceridad de que es capaz, hubiera obtenido más de 20 puntos, yo también sospecharía de Ud. Y si hubiera obtenido más de 30, necesitaría ya tratamiento urgente, y debería, quizá, buscar ayuda. Puede empezar con un buen coach, sin descartar al psicoanalista.
Termino
A pesar de todo, deseo insistir en que, si se atiende a la calidad de vida en el trabajo, quizá un jefe narcisista no es lo peor que le puede pasar, si no lo tiene Ud. demasiado cerca: podría ser peor un jefe pusilánime, maquiavélico, acosador, obstruccionista, neurótico, cínico... Y hay que recordar –no se nos había olvidado– que hay jefes eficaces, auténticos, muy estimados por sus colaboradores, que crean a su alrededor climas o microclimas de confianza, alto rendimiento y elevada satisfacción profesional: durante mis 30 años en una gran empresa de brillante pasado, conocí algunos, y llegué a la conclusión de que, trabajando igual, uno puede ser feliz o no, en función del jefe que le toque. Naturalmente, los jefes podrían decir algo parecido de sus subordinados, pero creo que, en su caso, éstos sufren más a aquéllos que aquéllos a éstos. El tema da para más, pero no quería ponerme muy pesado. Gracias a quienes hayan llegado hasta aquí.
vía|Jose Enebral Fernandez
miércoles, 8 de octubre de 2008
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