miércoles, 8 de octubre de 2008

Cooperación

Para que los miembros de la empresa trabajen en equipo, deben existir motivos de cooperación trascendentes.

Cooperar significa siempre ir más allá de los propios intereses, trascender al propio yo. De hecho, la cooperación nace de forma natural cuando existe un compromiso con una misión común.

En la práctica, el problema de falta de cooperación y de verdadero trabajo en equipo en muchas empresas es, en su raíz, un problema de falta de motivos de cooperación o, en otras palabras, falta de misión compartida entre todos los niveles.

1. Identificar interdependencias. Consiste en determinar qué necesitamos los unos de los otros para realizar la misión del conjunto. Cuando el líder centrado en la misión identifica interdependencias con otra área o persona, debe entender qué nexo existe entre esa necesidad y la misión de la empresa.

2. Definir compromisos de apoyo. La actitud de cooperación que nace del compromiso con una misión común debe ser concretada por el líder en compromisos de cooperación. Para ello, es necesario llegar a un acuerdo entre las partes, cliente y proveedor, mediante un proceso de negociación de expectativas.

3. Hacer un seguimiento proactivo. Lleva al líder a identificar y conciliar los elementos de cooperación en las distintas relaciones que pueden cambiar o modificarse debido a reorganizaciones internas o cambios del entorno de la corporación.

Por ello, es necesario ajustar las expectativas y los compromisos a la realidad de cada momento y resolver los desajustes.

4. Evaluar el servicio. El mismo espíritu que lleva al líder a cooperar por sentido de misión, le debe llevar a buscar la evaluación del servicio prestado para hacer más efectivo y eficiente su apoyo.

Cuando existe un verdadero Liderazgo Centrado en la Misión, el objetivo de la evaluación es el diagnóstico constructivo para la mejora continua.
vía|Pablo Cardona y Carlos Rey

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